"Que maravillosos los enigmas que quiere resolver la humanidad. El secreto de ellos está en América, ahí se encuentra la futuro de la raza humana"
Daniela Cáceres
El origen del misterio
A principios de siglo XX el explorador británico Frederick Mictchel-Hedges salió en busca de aventuras y descubrimientos hacia América, donde permaneció durante años en diferentes lugares años en busca de algo interesante hasta que llegó a la zona de Punta Gorda en Belice, donde el inglés comenzó sus excavaciones en la selva en busca de ruinas mayas.
Tras meses de trabajo, Mitchell descubre una gran plaza de piedra, varias pirámides, casa y cámaras subterráneas pertenecientes a un complejo arquitectónico que bautizó como “Lubaantun”. El hallazgo entusiasmó al aventurero explorador y decidió quedarse durante 7 años más. Un día Anne, su hija adolecente, que viajaba con él, notó que una luz muy extraña salía por el medio de las piedras de aquellas ruinas. Como Anne tenía las manos más delgadas que su padre y de los demás acompañantes fue la única que pudo deslizar sus dedos por entre las paredes de la pirámide y sacar un misterioso cráneo de cristal.
La calavera de cristal, también llamada “Max” o “Cráneo del Destino” era cristal de roca y pesaba 5 kilos. Esculpida detalladamente en una sola pieza, perfecta en cada detalle hasta su mandíbula articulada hace referencia a una replica exacta del cráneo un humano pero de origen enigmático.
¿Quiénes confeccionaron la calavera?
Un estudio determinó que esta pieza fue tallada en contra del eje natural del cristal, trabajo hoy imposible de llevar a cabo, incluso usando la tecnología láser debido a que esto provocaría la rotura inmediata de la pieza de cuarzo. Según estos laboratorios, el proceso de construcción de esta obra, si hubiera sido hecha por el hombre actual, tendría que haber durado entre 150 a 300 años, trabajándola todos los días. Después de muchos estudios y cuando se encontraba ya en el British Museum junto a otra calavera también descubierta pero en México, se afirmó que la procedencia de ese cristal sería brasileño.
Su permanencia en dicho museo ha dado lugar a numerosos y extraños sucesos, como el desplazamiento de objetos o repentinas invasiones de perfumes, así como otras propiedades que hicieron que fueran cubiertas por un pesado paño durante las noches.
Estas calaveras, especialmente la de Lubaantun, tienen la particularidad de que al penetrar un haz de luz por las cuencas de los ojos, este rayo se unifica, para más hacia su interior dividirse en vías convergentes que calzan con la parte posterior del cerebro, frente a la glándula pineal y cuerpo pituitario. Se piensa que producía un incremento lumínico que permitía activar estos circuitos, haciendo el rol de un transmisor o intercomunicador entre distintos universos.

“La leyenda”
Existe una leyenda que menciona la existencia de 13 calaveras (hasta el momento se han descubierto 9 ya confirmadas y habría otras que podrían ser auténticas o no). Cuando estén todas alineadas transmitirían al hombre todo su conocimiento, siempre y cuando el hombre haya alcanzado integridad moral y que eso ocurriría el 20 de diciembre del 2012. Entonces se verían cosas maravillosas y quienes lograran ese estado podrían parar el mundo o adelantar la noche.
En la próxima entrega veremos ciertas características específicas de estas calaveras y también propiedades recién descubiertas del cristal, que asombran y confirman que detrás de estas piezas hay algo muy extraordinario. También vamos a asociar estas características a otros hallazgos donde se confirma la importancia de la activación de la glándula pineal en el devenir del hombre nuevo.
Fuente: http://bit.ly/H5F5zt
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